miércoles, 11 de septiembre de 2019

AGORABEN, Temporada 2019-2020


Las reuniones y charlas de AGORABEN se efectúan todos los miércoles a las 18,30 horas en el Centro Social Jelena, en la calle Los Olivos nº 11 de Benidorm. La asistencia es libre para socios y no socios. 



4º trimestre de 2019

Octubre
9 Día de la Comunidad Valenciana, Jelena cerrado.
16 “La primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano” por Adrián Herrero
23 “Arquitectura prerrománica: visigoda, asturiana y mozárabe” por Antonio Esquivias
30 “Pintoras impresionistas, 1ª parte” por Paco Amillo

Noviembre
6 “Los tapices como obras de arte” por Antonio Bravo
13 Fiestas de Benidorm, Jelena cerrado
20 “La arquitectura protorracionalista en Estados Unidos”  por Juan Antonio Lizancos
27 “Pintoras impresionistas, 2ª parte” por Paco Amillo

Diciembre
 4  “Dos ejemplos de restauración de obras de arte” por Pablo Recio 
11 Frida Kahlo” por Francisco Amillo

18 Vacaciones de Navidad


Año 2020

Enero
8 Vacaciones de Navidad 
15 Asamblea Anual y después charla “60 años de la llegada del agua potable a los domicilios de Benidorm” por Francisco Amillo.
22 “Jorge Oteiza” por Juan Antonio Lizancos
29 “Van Gogh, 1ª parte: época de formación” por Francisco Amillo

Febrero
5 “Van Gogh, 2ª parte: 1888-1890” por Francisco Amillo
12  "Un paseo geográfico-artístico por la ciudad de Roma" por Antonio Esquivias
19.- "EL DEPORTE, UNA PODEROSA HERRAMIENTA DE DESARROLLO PERSONAL Y SOCIAL". José Morán.
26.- “ENVEJECIMIENTO SALUDABLE”. Jessica Ortiz y Germán Carretero.

Marzo
4.- "BENIDORM MÁS ALLÁ DE LOS RASCACIELOS. PAISAJES” por Juan José Mascarell.
11.- “BENIDORM MÁS ALLÁ DE LOS RASCACIELOS. ARMONÍA CON EL MEDIO” por Juan José Mascarell.

18.- “HABLANDO DE ÓPERA”. Pepa Marqués.






sábado, 22 de junio de 2019

El solsticio de verano y el Puig Campana o cómo el sol ha marcado la historia y el pensamiento de los humanos.



Desde hace unos años por iniciativa de Jaume Climent un grupo de personas nos reunimos junto al cementerio de Benidorm porque desde allí se puede observar la puesta del sol a través de la hendidura del Puig Campana. Es también una tradición que alguien lea algún trabajo relacionado con esta curiosidad astronómica y este año 2019 me ha correspondido hacerlo. Como se que la mayoría de miembros de AGORABEN no pudísteis acudir os pongo aquí el texto. Lo siento pero lo mejor de todo, que es la puesta de sol en vivo, no os la puedo poner aquí. Resignación.


Francisco Amillo Alegre



Fotografía de Ángel Rosique conel sol poniéndose por el "portell" del Puig Campana. Tomada desde un punto concreto de la partida de Marxasos, junto al cementerio. Fue la primera fotografía de esta curiosidad astronómica.






De nuevo otro 21 de junio, y ya son unos cuantos, nos reunimos por invitación de Jaume Climent para ver cómo el sol se pone por el “Portell”, o hendidura del Puig Campana, coincidiendo con el solsticio de verano. Un hecho curioso y sin trascendencia científica, pero que pone en evidencia la fascinación que sobre nosotros ejercen siempre la visión de la inmensa bóveda celeste y los movimientos regulares de los astros que la surcan. 
Una fascinación que los humanos han sentido desde la más remota prehistoria. Es posible que los hombres primitivos que hace 22.000 años vivían en la Cova Gelada, en Sierra Helada, observaran este fenómeno del solsticio estival porque dicha cueva está en la misma alineación que nosotros respecto al “Portell”. Pudieron observar que a lo largo del año el sol se ocultaba por puntos diferentes del horizonte y que el “Portell” era el final noroeste de su recorrido aparente. Es muy probable que por ese motivo le atribuyeran algún sentido mágico. Tampoco el Puig Campana, con su característica hendidura, ha dejado indiferentes a los humanos. En torno suyo surgieron varias leyendas y para los marinos el tajo o “Cuchillada de Roldán” era una referencia obligada en su navegación por el litoral de esta comarca.

Volviendo a nuestros antepasados prehistóricos es evidente que escrutaron el cielo nocturno y diurno con atención y admiración. Observaron que el sol generaba el día y la noche y convirtieron en unidad de tiempo ese movimiento de rotación de nuestro planeta. También vieron que la Luna tenía un movimiento muy regular: cada siete días y medio presentaba una fase distinta y cada treinta días, acabadas las cuatro fases, se volvía a repetir el ciclo. Por eso los calendarios lunares fueron los primeros en utilizarse y surgieron los conceptos de semana y mes. En nuestra civilización aún pervive el origen astronómico de la semana porque sus días llevan los nombres de los cuerpos celestes a los que antaño estaban dedicados: empieza por la Luna (lunes) y sigue por las cinco estrellas móviles que podían ver a simple vista. Nosotros les llamamos planetas y son Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves), Venus (viernes) y Saturno (sábado). Pero el día más importante de la semana, el domingo, lo reservamos al Sol; en algunas lenguas, como el castellano, se ha perdido esa referencia solar aunque se conserva en otras, como el inglés (sunday).

Pero la humanidad progresó y descubrió la agricultura. Los trabajos del campo debían hacerse en el momento oportuno porque en caso contrario las cosechas podían malograrse y con ello peligraba la supervivencia humana. Observaron que el ritmo de la vegetación se adaptaba a las estaciones y que éstas dependían del sol, así que cambiaron el calendario lunar por el solar y crearon una nueva unidad de tiempo: el año solar basado en la regularidad del movimiento de traslación de la Tierra. No tardaron en descubrir que el año con 12 meses de 30 días de su antiguo calendario no encajaba en el año solar de algo más de 365 días y eso obligó a diversas correcciones. Mayas, aztecas, egipcios y otras civilizaciones tuvieron ese problema y le dieron soluciones diferentes. Nosotros lo hemos resuelto creando, tras un largo proceso, un calendario muy complejo ya que tenemos 7 meses de 31 días, 4 meses de 30 días y uno de 28 días pero que cada cuatro años tiene 29. Con otra consecuencia: los diez días que nunca han existido. Se trata de los días del 5 al 14 de octubre de 1582 que fueron borrados del calendario por el papa Gregorio XIII para adecuar el calendario juliano, vigente desde el Imperio Romano, al año solar de 365 días y 6 horas. 

Ya hemos visto que en la antigüedad los humanos estudiaron el movimiento aparente del sol y lo utilizaron para medir el tiempo. También observaron que la vida vegetal dependía de su calor. En invierno no había cosechas y debían vivir de las reservas acumuladas en las otras estaciones. Cuando volvía el calor del sol por la primavera la vegetación renacía y las cosechas empezaban a crecer y madurar. Con ellas los animales y el hombre podían sobrevivir. Por esa capacidad de generar vida el sol se convirtió en una divinidad en muchas culturas.
Eso empezó ya en la prehistoria y abundan los monumentos megalíticos orientados hacia los puntos de salida del sol en los solsticios. El más famoso es Stonehenge, un crómlech de la Edad del Bronce en Gran Bretaña. La alineación de su trilito central con la Heel Stone (o Piedra Talón) señalaba el punto de salida del sol en el solsticio de verano. Hay otros muchos ejemplos de arquitectura megalítica orientada al solsticio de verano. 

Con las grandes culturas históricas el sol fue la divinidad principal o una de las más importantes. En Mesopotamia se llamó Shamash. Hacia el año 4.000 a.C. sus sacerdotes observaron que en cada época del año el dios Sol salía por un punto del horizonte donde momentos antes habían brillado unos determinados grupos de estrellas. Contaron 12 constelaciones diferentes y pensaron que el sol tenía 12 casas distintas a lo largo del año y que en ellas pasaba la noche. Así surgieron los 12 signos del zodíaco. También creyeron que el destino de los humanos dependía de su signo zodiacal y de las alineaciones de los astros en el momento de nacer. Así crearon la pseudociencia de la Astrología, que todavía hoy, por increíble que parezca, sigue teniendo numerosos seguidores.


Shamash, el dios mesopotámico del sol y la justicia, el dios más importante junto con el dios luna. Terracota de hacia el año 1900 a.C.


En el antiguo Egipto el sol también fue una divinidad y le llamaron Ra. Representaba el sol en su máximo esplendor, el creador de la vida y el responsable del ciclo anual de la muerte y la resurrección de la naturaleza. Viajaba por el cielo con su barca, de oriente a occidente, en un viaje de 24 horas. Eso tuvo consecuencias. La orilla oriental, por donde salía Ra, era la de la vida y allí se situaban las ciudades de los vivos. En la orilla occidental, por donde se ponía el sol, estaban las ciudades de los muertos, las necrópolis. Sirvan de ejemplo el Valle de los reyes y el de las Reinas, los lugares destinados para enterrar a los faraones y sus familias. 
A mediados del siglo XVII a.C. Ra se fusionó con Amón, el dios de Tebas, y se llamó Amón-Ra convirtiéndose en la principal divinidad egipcia. El faraón Akhenaton dio un paso más y convirtió el sol en el único dios. Le llamó Atón y su símbolo era el disco solar a mediodía. Pero su reforma fue efímera pues a su muerte se restauró el ancestral culto politeista.


El faraón Akenaton y su familia reciben la bendición del dios sol Atón. El período de Tell-Amarna fue el único en que sólo hubo culto oficial a un único dios, Atón. A la muerte del faraón se volvió al culto de Amón-Ra y de los demás dioses del numeros panteón egipcio.


El culto al sol tuvo importancia en la arquitectura egipcia. Las pirámides se orientaron según los puntos cardinales y por tanto con la salida y la puesta del sol. En el vértice de la pirámide se colocaba una piedra en forma de pirámide que se denomina piramidón. Era el lugar donde se posaba Ra y por tanto significaba la unión del cielo y la tierra. Delante de los templos había dos obeliscos que eran símbolos solares y también estaban rematados por un piramidón. Mención especial merece en templo de Abú Simbel. Era del tipo speos, es decir que estaba excavado en la roca como si fuese una cueva. Sus constructores lo orientaron de forma que durante el solsticio de verano los rayos de sol del amanecer penetraban hasta lo más profundo, hasta el santuario donde estaban las estatuas de los dioses.



El dios sol, Helios, viajando por el firmamento según una cerámica griega.


Nuestra civilización occidental debe mucho a las antiguas culturas clásicas de Grecia y Roma. También en ellas el sol jugó un papel importante y lo abordaron por dos vías, la mitológica y la científica. Mediante la mitología explicaban el origen de las cosas haciendo intervenir a los dioses. Con la ciencia intentaban entender el mundo mediante la razón. Eran dos visiones que se contradecían pero las dos coexistieron durante bastantes siglos; los humanos somos así, una mezcla de razón y sentimiento y por eso, a veces, somos tan contradictorios.
Veamos la Mitología griega. El dios sol más antiguo fue Helios, hermano de Selene (la Luna) y de Eos (la Aurora). Lo representaban como un joven de gran belleza que alrededor de su cabeza tenía una aureola brillante. Recorría el firmamento montado en un carro tirado por cuatro caballos que según Píndaro “arrojaban fuego”. Salía por oriente y se ocultaba por las Hespérides, u occidente, iniciándose la noche. Viajaba hasta la tierra de los etíopes pasando allí el resto de la oscuridad, hasta que su nueva salida creaba un nuevo día.
Es muy interesante el mito de Faetón, el hijo de Helios, por lo que tiene de explicación cosmológica. Según este relato el muchacho arrancó su padre la promesa de concederle un deseo. Cuando Helios supo que su hijo quería conducir su carro intentó negarse aduciendo que era muy peligroso. Pero, atado por su juramento, no tuvo más remedio que acceder. 
El alocado adolescente subió al carro solar y espoleó los caballos. Tanto que salieron a toda velocidad y Faetón, presa del pánico, perdió el control. Se dirigió hacia el norte y cada vez subía más alto por lo que la tierra, a su paso se iba  enfriando y finalmente se heló. Entonces dio la vuelta y empezó a bajar. Pero al llegar al sur bajó tanto que la vegetación se secó y ardió. Así convirtió en desierto la mayor parte de África y quemó a los etíopes que desde entonces tienen la piel negra. Volvió a ascender y Faetón seguía sin poder controlar los caballos. Para evitar más desastres Zeus lanzó un rayo al carro desbocado para pararlo. Lo consiguió y paró tan bruscamente que Faetón salió disparado y se precipitó hacia la tierra. Cayó sobre el río Erídano (el Po) y se ahogó.

Siglos más adelante la mitología griega identificó a Helios con Apolo y así se convirtió en dios del Sol. Pero como tenía también otros menesteres, aparte de conducir el carro por el firmamento, dejó de ser un dios exclusivamente solar. Después de Zeus fue el dios más importante del mundo grecorromano. Era el dios de las artes, de la belleza, de la perfección, de la armonía, del equilibrio, de la razón, de la verdad, del arco y la flecha, de la muerte súbita, de las plagas y enfermedades, de la curación... Con tantos atributos no sorprende que se le erigieran muchísimos templos.

La cultura romana no fue tan brillante como la griega y por eso asimiló muchos de sus elementos, incluyendo a los dioses como Apolo. Sin embargo desde sus remotos orígenes como ciudad Roma había tenido su propio culto al dios sol aunque su mayor desarrollo vino en época imperial. Fue el emperador Heliogábalo el que lo impuso ya que era ferviente partidario. Lo dejó claro hasta en su nombre que está formado por Helio, sol en griego, y por Gabal, el dios sol de Siria, de donde era originario. Posteriormente, en el año 274 d.C., el emperador Aureliano lo convirtió en culto oficial. Celebraban el nacimiento del “Sol Invictus” del 22 al 25 de diciembre. Festejaban así el nacimiento de un nuevo sol que vencía a la oscuridad ya que los días empezaban a hacerse más largos. Y finalmente, el emperador Constantino estableció como día de descanso semanal el día del Sol Invictus y desde entonces el domingo es nuestro festivo semanal.



Moneda del emperador Constantino con la leyenda SOLI INVICTO COMITI, el sol invicto como compañero invencible del emperador. 
Constantino decretó el 7 de marzo de 321 que el dies Solis, esto es el domingo, sería el día romano del descanso.


Las civilizaciones clásicas declinaron y su vacío lo ocupó el cristianismo, otro de los grandes pilares de nuestra civilización occidental. Los cristianos no podían aceptar la divinidad del sol pero la fuerza de las antiguas creencias les llevó a adaptarlas a las nuevas. Así el Sol Invictus fue asimilado a Jesucristo y el día 25 de diciembre, la fecha de nacimiento del Sol Invicto (Dies natalis Solis Invicti) fue convertida en la del nacimiento de Cristo; de Natalis deriva nuestra palabra Navidad.
También dieron un sentido espiritual a la luz del sol, considerada como el bien, frente a la oscuridad, símbolo del mal. Esta identificación de Jesucristo con el sol y con la luz procedía del Evangelio de San Juan que dice: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Por esa causa en la Edad Media las iglesias de los monasterios se orientaban de este a oeste. Los monjes acudían a rezar en ellas varias veces a lo largo de la noche. El rezo de los maitines empezaba de noche pero durante él la luz del amanecer penetraba por los ventanales del ábside y se teñía de sus brillantes colores. La vuelta de la luz simbolizaba el triunfo del bien y el final del mal y de la noche, llena de peligros y terrores. Posteriormente otras muchas iglesias y catedrales se orientaron de este a oeste buscando ese simbolismo. Desde entonces la luz como elemento espiritual ha estado presente en el pensamiento y las obras de arte del mundo occidental.





El final de esta evolución de la actitud humana respecto al sol empezó con el Renacimiento. Hemos visto que el mito fue una forma de explicar el mundo. Aristóteles y otros científicos griegos posteriores utilizaron la razón y los cálculos matemáticos. La divinidad del sol quedó fuera de juego y se convirtió en un objeto celeste cuyos movimientos se podían predecir con exactitud. Incluso los eclipses, que antes habían aterrorizado a las gentes, se podían predecir y explicar racionalmente. Se perdió la belleza ingenua del mito pero se ganó en exactitud. 
Los científicos de la antigua Grecia habían creado un conjunto de conocimientos que fueron recuperados por los europeos del siglo XVI que crearon la moderna astronomía. Con ella el sol nos ha desvelado muchos de sus secretos y poco a poco se irán desvelando otros. Ha perdido la magia y el misterio de antaño pero la fascinación y el atractivo del astro rey siguen vigentes. La prueba está en que nos hemos vuelto a reunir en Benidorm, la ciudad del turismo de sol y playa, para ver un fenómeno solar que se repite año tras año en el Portell del Puig Campana. También se repite su encanto y por eso volveremos el año próximo. Muchas gracias por vuestra atención y feliz solsticio de verano.  

lunes, 24 de septiembre de 2018

AGORABEN, Temporada 2018-2019


Las reuniones y charlas de AGORABEN se efectúan todos los miércoles a las 18,30 horas en el Centro Social Jelena, en la calle Los Olivos nº 11 de Benidorm. La asistencia es libre para socios y no socios. 


4º trimestre 2018

Octubre:
   10: "El camino de Santiago desde Benidorm" por Adrián Herrero. 
17: "Viticultura de la Marina: legado, presente y futuro" por José María Bolufer; incluye cata.
24: "Recordando a Roc Gregori Aznar" por Manuel Catalán Chana.
31: "Centenario de Gustav Klimt" por Francisco Amillo.

Noviembre:
  7: "Mora Carbonell y sus fotografías de Benidorm" por Vicente Sanjuan
14: Fiestas patronales. Jelena cerrado
21: "La arquitectura de la Secesión Vienesa" por Juan Antonio Lizancos
28: "El Impresionismo: características del movimiento" por Francisco Amillo

Diciembre:
5:  "El Guernica, desde París al Reina Sofía" por Antonio Bravo
12: "Del municipio al municipio turístico" por Juan Díaz
19: Festividades navideñas



Año 2019

Primer trimestre

Enero:
  9: "Convivir con las emociones  de forma inteligente" por Astri de Juan
16: "La arquitectura de finales del s. XIX y primer tercio del XX: edificios y estilos más representativos en España" por Antonio Esquivias.
23: "La pintura impresionista: Edouard Manet" por Francisco Amillo. 
30  Ópera en cine Roma de l'Alfàs: "La Traviata" 

Febrero:
6: “Objetos Verdaderos No Identificados, fe y razón” por Pepe Albero
13: “e-Administración y buen gobierno en el siglo XXI” por Rubén Martínez, profesor de Derecho de la Universidad de Alicante.
20: “El trabajo de campo del arqueólogo y la utilización de la informática” por el arqueólogo José Morán. 
27: “Santiago de Compostela y su catedral” por Adrián Herrero.


Marzo:
  6: Presentación de la novela “Lugares lejanos” por el autor Branislav Djordjevic
13: “La pintura impresionista: Claude Monet” por Paco Amillo
20: “El municipio turístico” Manuel Catalén Chana
27: “Nuestro lugar en el Universo”, charla sobre Astronomía impartida por Juan Vicente Pérez Ortiz

Abril:
  3: “Corsarios norteafricanos en las baronías de Polop y Benidorm: ataques, despoblación y esclavitud" por Francisco Amillo
10: “La pintura impresionesta: Renoir” por Francisco Amillo
17: Vacaciones de Pascua
24: Vacaciones de Pascua

Mayo
 1: Fiesta del Trabajo
 8: “Bernat de Sarrià, fundador de la Vila Joiosa i Benidorm”, por Agustí Galiana Soriano.
15: Presentación del libro “Museo de versos” por su autor Antonio Bravo García
22: La sala Jelena cerrada por festividad de Santa Rita.
29: “La pintura Impresionista: Degas” por Francisco Amillo

Junio:
  5: Conferencia de César Evangelio.
12: Conferencia de Antonio Bravo García.
17: Cena de despedida de la temporada 2018-2019.





miércoles, 18 de octubre de 2017

AGORABEN: charlas de la temporada 2017-2018.


Como de costumbre las charlas semanales de AGORABEN se celebrarán a las 18,30 horas en el Centro Social Jelena, calle de los Olivos, Benidorm.


2017, 4º trimestre

Octubre:
·           4:  Presentación del libro "Gent de Benidorm" en el que se habla de 100 personas de Benidorm, entre ellas Francisco Amillo. A las 20 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento
·         11:  "Benidorm y el turismo" por Roc Gregori Aznar.
·         18:  "El Valencià d'Alger" por Àngela Menaches.
·         25:  Presentación del libro "La Segunda República y la guerra civil en Benidorm" de Francisco Amillo. A las 20 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento

Noviembre:
·  1:  Festivo, Jelena cerrado
·  8:  "2017: 4º centenario de la Plaza Mayor de Madrid" por Adrián Herrero. 
·15: Fiestas patronales, Jelena cerrado
·22:  "El paisaje en la pintura del 98" por Antonio Bravo García
·29:  "Historia de Benidorm a través de antiguas fotografías" 1ª parte, por Francisco Amillo.

Diciembre:
· 6:  Día de la Constitución, Jelena cerrado.
·13:  "Historia de Benidorm a través de antiguas fotografías" 2ª parte, por Francisco Amillo.
·20:  Vacaciones de Navidad



  Año 2018

  Primer trimestre

  Enero:
·  17:  "Los incendios forestales mediterráneos y la actitud humana" por Juan José Mascarell, concejalía de Medio Ambiente
·   24: "Emilio Ortuño Berte" por Juan Francisco Moreno Amorós.
·   31: "La fundación de turismo «Visit Benidorm» y el Big Data" por Leire Bilbao directora de Visit Benidorm.


  Febrero:
·   7: "Mariano Fortuny" por Francisco Amillo
·  14: "Los templarios" Pedro Luis Martínez Villaverde
·  21: "La catedral de Valencia" Cesar Evangelio.
   28: "La ruta de la rebelión morisca del 1609 desde la Marina Baixa hasta las Peñas del Pop" por Manolo Pinto.

 Marzo:
·  7: "Fotografías antiguas e inéditas de Valencia" por Flor Blanco
·14: "Sorolla" (1ª parte), por Francisco Amillo
·21: "Esto antes no fue el Paraíso" por Juan Díaz
·28: Vacaciones Pascua


 Segundo trimestre


  Abril:
·  4:  Vacaciones Pascua
·11:  "Mitos e iconos en el Arte de Semana Santa" por Pepe Albero.
·18:  "Polonia y Maria Salomea Skłodowska-Curie" por Mariano Escobar
· 25: "Sorolla" 2ª (parte), por Francisco Amillo.

  Mayo:
   2  "Los premios Nobel de Poesía" por Antonio Bravo
   9  "El antiguo Egipto" por Miguel Llopis Cartagena
 16  "Los jardines en el diseño de las ciudades" por Juan Antonio Lizancos 
 23  Comentario del film "Dies irae" por Juan Gil
 30  "La Inquisición" por Francisco Amillo

  Junio:
  6  Comentario del film "El Séptimo sello" por Juan Gil
 13  "La Peste Negra" por Francisco Amillo
 20  "El ránking de las universidades" por Antonio Bravo    
 23  En el Albir, tradicional "cena de sobaquillo" y cierre de temporada en la noche de San Juan



jueves, 15 de septiembre de 2016

Charlas de AGORABEN, temporada 2016-2017. 


Como es habitual en nuestra asociación las charlas y posterior coloquio tendrán lugar los miércoles a las 18,30 h en el Centro Social Jelena, calle de los Olivos nº 11, Benidorm.

Todos los que tengan interés por estos temas serán bienvenidos.


2016


OCTUBRE
  5   Antonio Bravo: "Los vikingos"
19   Juan Fco. Moreno: “Benidorm Escultural: la escultura en la escena urbana de Benidorm”
26   Francisco Amillo: “La pintura barroca: Rubens (1ª parte)”

NOVIEMBRE
  2   Francisco Amillo: "La pintura barroca: Rubens (2ª parte)"
  9  Actividad anulada
16   Sin sesión por Fiestas Patronales
23   José Albero: “La acuarela"
30   Antonio Bravo: "Jovellanos"

DICIEMBRE
  7   Mariano Escobar: "Sociedades secretas: la Masonería"
14   César Evangelio: «El Gato Montés» del maestro Penella
21   Vacaciones de Navidad.



2017

ENERO
 18   Asamblea anual. Charla de Adrián Herreo: "Carlos III"
 25   Francisco Amillo: "La pintura barroca: Velázquez, 1"

FEBRERO
  1    Visita al MARQ de Alicante
  8    Francisco Amillo: "La pintura barroca: Velázquez, 2"
15    Juán Díaz: "Benidorm, el secreto mejor guardadado"
22    Pepa Marqués: "Verdi"

MARZO
 1     Francisco Amillo: "El agua en Benidorm" 1
 8     Francisco Amillo: "El agua en Benidorm" 2
15    Cesar Evangelio: "Tosca"
22    Vicente Sanjuán: "Españoles en el gulag de Stalin"
29    Excursión a Elche.

ABRIL
  5   Juan Gil: "Charles Chaplin"
12   Vacaciones Semana Santa
19   Vacaciones Semana Santa
26  Francisco Amillo: "La pintura Barroca: Josep de Ribera,
       el valenciano que triunfó en Italia". 

MAYO
  3   Mariano Escobar: "Inventos"
10  Pedro Martínez Villaverde: "El Cid, mito e historia".
17  Antonio Bravo: "La España negra del 98 en la Literatura y la Pintura"
24 Francisco Amillo "El Tossal de la Cala en Benidorm: de poblado íbero a castellum romano"  
31  Juan Gil: "El cine"

JUNIO
  7 Antonio Bravo: "La mujer en la Poesía: del Modernismo al feminismo"
14  Vacaciones verano
21   Vacaciones verano





miércoles, 24 de agosto de 2016

Nix, Hipnos, Morfeo... dioses de la noche, la oscuridad, el sueño y los terrores nocturnos.



Este verano hemos tenido noches muy calurosas que ahora llaman "noches tropicales". En esa situación suele ser complicado conciliar el sueño o, dicho de otra manera, resulta difícil "caer en brazos de Morfeo". Esta expresión castellana alude a Morfeo, un dios de la antigua Grecia relacionado con el sueño. Pero no estaba sólo. Según la Mitología había otro dios del sueño, llamado Hipnos, que era su padre. De este último derivan palabras como hipnosis (sueño inducido) e hipnótico (substancia que induce al sueño). La madre de Hipnos y abuela de Morfeo era Nix, la Noche y cuando extendía por el firmamento su manto de oscuridad era el momento de que Hipnos y Morfeo abandonaban su oscura morada y se dirigían hacia el mundo de los mortales para inducirles el sueño, los sueños y las pesadillas.
Hacía tiempo que no escribía nada para el blog de AGORABEN y este tema de los dioses griegos del sueño me ha parecido un buen pretexto para retornar al blog. Espero que os mantengáis despiertos hasta el final del artículo y  no caigáis en brazos de Morfeo.

Francisco Amillo


Nix, la Noche de la mitología griega, camina por el cielo extendiendo tras de sí su negro manto de tinieblas tachonado de estrellas. Su hermana Hemera, el Día, se retira del firmamento y la oscuridad sustituye a la claridad. Empieza la hora de los sueños, el mundo de Hipnos, su hijo, y de Morfeo, su nieto. Imagen de A-u-R-e-L Watch, Digital Art / Drawings & Paintings / Fantasy. Año 2016. La tecnología informática es otro medio de crear imágenes artísticas en formato digital frente al tradicional soporte del lienzo pintado al óleo o al acríclico. El mundo evoluciona y también el Arte.



En la antigua Grecia había dos dioses relacionados con el sueño: Hipnos inducía el sueño a hombres y dioses y su hijo Morfeo les llevaba los sueños mientras dormían. En castellano una sola palabra, sueño, designa tanto el acto de dormir como lo que soñamos durante él. Pero en otros idiomas hay una palabra específica para esos dos conceptos. Así los que hablamos valenciano sabemos que "son" designa el acto de dormir (ejemplo: "tinc molta son") y "somni" lo soñado (ejemplo: "he tingut un somni"). 

Los antiguos griegos tenían también dos palabras para esos dos significados y los personificaban en dos dioses distintos. Ambos tenían un antepasado común: Nyx o Nix en griego, Nox en latín y Noche en castellano. Era "la negra diosa de la noche", hija y esposa del Caos primigenio, un dios sin rostro, anterior a la creación del mundo. Era por tanto una diosa primordial, anterior a Zeus, a la cual temía hasta el mismísimo rey de los dioses porque si se negaba a retirarse a su morada cuando venía su hermana Hemera (el Día), una noche perpetua sumiría a la tierra en el frío, el hambre y la desesperación.


Vaso ático de figuras rojas sobre fondo negro fechado entre el 425 y el 375 a.C. conservado en el  Ashmolean Museum de Oxford. Nix, diosa de la noche vuela por el firmamento en un carro tirado por dos caballos. Se  representa con alas y un vestido de estrellas.
La pintora británica Evelyn De Morgan (1855 – 1919) realizó en 1878 esta visión personal de Nix extendiendo el manto de la noche mientras su hijo Hipnos esparce flores de adormidera para inducir el sueño en los mortales. Óleo sobre tela de 42 × 62 cm. De Morgan Centre, Londres 


Según la "Teogonía" de Hesíodo, Nyx tuvo una gran cantidad de hijos, la mayoría por partenogénesis, es decir sin intervención masculina. Parece una forma menos divertida de procrear que la convencional, pero ya se sabe que las diosas griegas eran muy suyas… 


El pintor realista francés Adolphe-William Bouguereau (1825-1905) representó a la diosa Nix en el cuadro titulado "La Nuite", del año 1883. Lleva un manto oscuro que simboliza la oscuridad de la noche que a su paso se adueña de la tierra.  Es un óleo sobre tela de 208×107 cm. conservado en el Hillwood Estate Museum.

De todos los hijos de Nix destacaré sólo a dos: al ya citado Hipnos (Somnus en latín) y a su hermano gemelo Tánatos (la Muerte no violenta). La similitud entre la muerte, sueño eterno durante la noche eterna, y el sopor e inmovilidad que se apodera de los humanos durante el sueño cotidiano, es probablemente la causa de que la mitología les diera ese origen común. "El sueño y la muerte son hermanos", decían los clásicos y a menudo los representaban juntos.


John W. Waterhouse: "Sueño y su hermanastro Muerte (Sleep and His Half-Brother Death)", 1874 óleo sobre lienzo de 70 x 91 cm. Sotheby’s Collection. Tema directamente inspirado en la mitología griega. En primer plano, y mejor iluminado, Hipnos que se identifica por las flores de adormidera que sostiene entre sus manos. Tánatos al fondo con los gestos rígidos de los cadáveres y en la sombra para destacar la oscuridad del mundo de los muertos. La habitación es un lujoso dormitorio de estilo helenizante pero en la penumbra, como corresponde a estos personajes. Los instrumentos musicales que aparecen aluden a los cantos fúnebres.

Hipnos era el dios del sueño físico, de ese dulce sopor que nos invade al final del día y que nos permite recuperarnos de sus fatigas. Pasamos un tercio de nuestras vidas bajo su influjo. Con él nuestro organismo se reequilibra y se prepara para las actividades del día siguiente. Para los griegos el sueño no era un acto humano sino un estado inducido por la divinidad. Así que la expresión castellana "caer en brazos de Morfeo" como sinónimo de dormirse no es exacta; caemos en los brazos de Hipnos.


Bajorrelieve griego en el Museo Arqueológico de Esmirna. Representa a Hipnos como un niño alado durmiendo. Posteriormente, a partir del siglo VI a.C.,  se representó como un adulto con alas en la cabeza.


Recipiente cerámico de Apulia, hacia el 390 a.C. Por orden de Atenea (arriba) Teseo (izquierda) abandona a Ariadna, representada dormida y con Hipnos vertiendo en su cabeza agua del Leteo que provocaba el olvido. Figuras con el rojo de la cerámica sobre fondo de pintura negra.


Hipnos era un dios menor pero podía influir en los dioses importantes. Así hizo dormir a Zeus a instancias de Hera. Ésta había prometido a Hipnos que, como recompensa por el favor, se casaría con la bellísima Pasítea. Mientras Zeus dormía Hera pudo  perjudicar a Heracles o Hércules, hijo extramatrimonial de Zeus al que Hera odiaba sobremanera. Cuando el rey de los dioses despertó y vio la desdicha de Hércules montó en cólera y como no podía hacer nada contra su esposa Hera quiso descargar su ira contra Hipnos  arrojándolo al mar. Pero intervino Nyx en defensa de su hijo y Zeus, para no enfadarla, contuvo su furia. Al final Hipnos salió bien librado de estas rencillas matrimoniales de la pareja real olímpica pero pudo comprobar la sabiduría del dicho: "entre marido y mujer nadie se puede meter"… 
Pudo, pero no lo hizo y volvió a reincidir. Durante la guerra de Troya, Hera quería ayudar a los aqueos que estaban perdiendo los combates y para eso necesitaba que Zeus, partidario de los troyanos, se distrajera. Pidió a Hipnos que repitiera el  favor: hacer a dormir a Zeus para llevar a cabo sus planes. Y ya conocéis el resultado: Troya fue destruida e Hipnos salió indemne porque contaba con la ayuda de Nix y Hera. 


Rubens: "El nacimiento de la Vía Láctea",1636. Óleo sobre lienzo de 181×244 cm. Museo del Prado. Mientras Hera dormía, Zeus le puso al niño Hércules en el pecho para que lo amantara. La oscuridad de la noche, que extiende su manto tachonado de estrellas sobre el mundo, era su aliada. Pero un día Hera se despertó, vio al niño mamando y lo apartó rápidamente. El chorro de leche que salió originó la Vía Láctea. Desde entonces Hera odió a Hércules. Rubens utiliza el elemento mitológico del carro de la noche con libertad: está tirado por águilas negras, no por caballos negros.

La relación con Hera tuvo un efecto muy beneficioso para Hipnos: de su matrimonio con Pasítea nacieron nada menos que mil hijos, los Oniros. Este nombre procede de la palabra griega "óneiros" (ὄνειρος) cuyo significado era "ensueño", es decir lo que se sueña, no el acto fisiológico de dormir. En castellano el adjetivo "onírico" deriva de esa palabra y significa perteneciente o relativo a los ensueños, a lo soñado. Este término se aplica a veces en el arte para designar imágenes artísticas que no están tomadas directamente del mundo real sino que parecen surgidas de los sueños. Fue una vía muy explotada por el Surrealismo. 


Salvador Dalí: "Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar". 1944. Óleo sobre tabla 51 x 41 cm. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. A menudo las situaciones e imágenes que vemos en los sueños son irreales e incluso absurdas. La pintura surrealista aprovechó este hecho para crear imágenes inquietantes como esta. La abeja que da el nombre a la obra revolotea sobre la pequeña granada que está bajo la mujer. Exceptuando las patas del elefante todos los objetos guardan unas proporciones normales. Se adivina la costa de Port Lligat y sobre todo a Gala dormida. Lo absurdo e inquietante viene dado por la disposición anormal de sus figuras, lo que sugiere múltiples interpretaciones. 



En castellano tenemos otra palabra derivada de Oniros: el onirismo. El Diccionario de la Real Academia lo define como "Alteración de la consciencia caracterizada por la aparición de fantasías semejantes a las de los sueños, con pérdida del sentido de la realidad". Es por tanto una enfermedad mental caracterizada por alucinaciones visuales, como si fuesen sueños, que impiden la percepción correcta de la realidad. 

Está claro que el mundo de los sueños de la antigua Grecia nos ha dejado gran cantidad de vocablos. Volviendo a los Oniros, éstos eran las personificaciones de los sueños. Como los humanos tenemos tantos y tan variados los Oniros no podían ser menos de mil dioses. Según Homero vivían en el reino de Hipnos situado al final del mundo, en el extremo occidental del Océano. Allí estaba el Érebo, que en griego significa oscuridad o negrura, y los oniros moraban en una gran cavernas. Estaba muy cerca del mundo de los muertos o Hades. De nuevo observamos la relación del sueño con la muerte y la oscuridad. En la Odisea se narra un viaje de Ulises en el que llega al mundo de los muertos situado más allá de donde se pone el sol (las puertas de Helios) y del reino de Hipnos: "Transpusieron en primer lugar las corrientes del Océano y la roca de Léucade, después las puertas de Helios y el país de Hipnos, y pronto llegaron a la pradera de asfódelos donde residen las almas que son imágenes de los difuntos" (XXIV, 11-14). 

La tradición decía que estos hijos de Hipnos vivían en la oscuridad de su cueva y sólo salían de noche.  La cueva estaba en el Érebo, hermano de Nix y por tanto otro de los dioses primordiales. Personificaba la oscuridad y la sombra. Se decía que sus oscuras y densas nieblas se concentraban en los bordes del mundo y llenaban todos los lugares subterráneos. La proximidad del Érebo con el Hades, o reino de los muertos, hizo que en épocas posteriores se identificasen, pero en época homérica eran divinidades y lugares diferentes. De todas formas queda claro que todas estas deidades de la noche, la oscuridad, la muerte y el sueño vivían muy próximas y tenían lazos familiares.

Según Homero los sueños que los dioses enviaban a los mortales podían ser de dos clases: los proféticos, que anunciaban el futuro y salían por una puerta hecha de cuerno, y los normales que lo hacían por una puerta de marfil. En la Odisea leemos:  
"Hay sueños inescrutables y de lenguaje oscuro y no se cumple todo lo que anuncian a los hombres. Hay dos puertas para los leves sueños: una, construida de cuerno, y otra, de marfil. Los que vienen por el bruñido marfil nos engañan, trayéndonos palabras sin efecto, y los que salen por el pulimentado cuerno anuncian al mortal que los ve cosas que realmente han de verificarse."  (Odisea XIX, 560)

No todos los Oniros eran iguales. Había tres muy especiales que se encargaban de los sueños de los reyes y de los generales. El más importante fue Morfeo, que en los sueños les entregaba los mensajes de los dioses. El nombre de Morfeo deriva de "morfé" que en griego significa "forma". Alude a que Morfeo se presentaba en los sueños tomando la forma, la voz, los gestos y las ropas de distintas personas, tantas como vemos en los sueños. Era por tanto un dios capaz de aparentar el aspecto de cualquier humano.


Pierre-Narcisse Guérin (1774-1833): "Morfeo e Iris", año 1811. Óleo sobre lienzo de 251 x 178 cm. Museo del Hermitage. La diosa Iris, cuyo nombre significa arco iris, era la mensajera de Hera que la tenía en gran estima. Acompañada de Eros despierta a un sorprendido Morfeo para transmitirle las palabras de la reina de los dioses. Obra típicamente neoclásica, con predominio de los valores formales (colores fríos, contornos nítidos, composición equilibrada) y la representación del mundo clásico.

Se le representaba con alas que le permitían volar rápida y silenciosamente para acudir a cualquier rincón de la Tierra e inducir los sueños de quienes dormían, adoptando apariencia humana para aparecer en ellos. Según Ovidio Morfeo dormía en una cama de ébano, es decir de una madera negra como la noche, en una cueva escasamente iluminada y rodeado de flores de adormidera que inducen al sueño.

Los otros dos oniros que acudían a los sueños de los reyes eran Fobetor y Fantasus. Fobetor era el encargado de enviarles los sueños sobre animales. Su nombre significa "el que asusta" y deriva de "fobos", el miedo, porque también les transmitía las pesadillas y a veces los sueños proféticos.    
Fantasus o Phantasus se encargaba de los sueños con objetos inanimados como agua, rocas o troncos. 

Así describe Ovidio en su Metamorfosis (XI, 634-645) a estos tres Oniros: 
"despierta al artífice y simulador de figuras,
 a Morfeo: no que él ninguno otro más diestramente 
 reproduce el caminar y el porte y el sonido del hablar.
 Añade además los vestidos y las más usuales palabras
 de cada cual. Pero él solos a hombres imita. Mas otro
 se hace fiera, se hace pájaro, se hace, de largo cuerpo, serpiente:
 a él Ícelo los altísimos, el mortal vulgo Fobétor 
 le nombra. Hay también de diversa arte un tercero,
 Fantaso. Él a la tierra, a una roca, a una ola, a un madero
 y a cuanto vacío está todo de ánima, falazmente se pasa.
 A los reyes él y a los generales su rostro mostrar
 de noche suele, otros los pueblos y la plebe recorren."

Tal como nos indica el último verso, el resto de Oniros se encargaba de los sueños de los simples mortales, de los que no somos ni reyes ni generales. Por eso no tenían nombre propio.

Todos eran espíritus de oscuras alas que cada noche, como los murciélagos, salían de su cueva en el Érebo y se metían en la mente de los hombres creando sus sueños. 
Y también sus pesadillas. De ellas se encargaba Epiales cuyo nombre significa precisamente eso, "pesadilla". También se le llamaba "melas oneiros", que quiere decir "sueño negro". Según Homero se ponían en la cabeza del durmiente y le atormentaba: "un malvado sueño se colocó sobre su cabeza" (Ilíada X, 496)


Johann Heinrich Füssli (1741-1825) pintó esta obra, titulada "La pesadilla" en  1781. Fue un pintor suizo establecido en Gran Bretaña. Su estilo oscila entre el neoclasicismo de sus inicios y el Romanticismo de su etapa final. En esta obra la frialdad del color, típica del Neoclasicismo, se mezcla con la fantasía e irrealidad del demonio que está sobre la joven. El caballo que mira es también irreal y muestra la irracionalidad de los sueños. Óleo sobre lienzo de 101 × 127 cm que se conserva en el Institute of Arts de Detroit.


Los griegos creían en el poder premonitorio de algunos sueños y había sacerdotes y  personas expertas en su interpretación. Hay un ejemplo en  la Odisea:  Penélope esperaba desde hacía veinte años el regreso de su marido Odiseo (Ulises en latín) que había partido para la guerra de Troya. Sus compañeros aqueos habían regresado de la guerra hacía tiempo y había algunos que querían darlo por muerto para poder casarse con su presunta viuda y convertirse en reyes de Ítaca.  Penélope soportaba estoicamente las presiones de esos pretendientes que se habían instalado en palacio y disfrutaban de todas sus comodidades. Les daba largas diciendo que indicaría el nombre del que sería su esposo cuando acabara de tejer un manto. Por el día tejía y por la noche destejía y ganaba tiempo. Tanto que por fin regresó Odiseo. Como le habían informado de lo que pasaba en su palacio lo hizo disfrazado de mendigo y nadie, ni siquiera Penélope, lo reconoció. Sólo su aya y  su perro lo hicieron. Su esposa lo tomó por un hombre respetable y le pidió que le interpretase un sueño que había tenido y que le intrigaba. Le dijo: 
Venga, interprétame el sueño y escucha. Tengo en casa veinte ocas que comen trigo lejos del agua, y yo disfruto viéndolas. Mas, viniendo del monte, un águila grande de encorvado pico a todas les rompió el cuello y las mató y ellas quedaron amontonadas en el palacio mientras él se elevó al divino éter. Y yo lloraba y me lamentaba en el sueño y a mi alrededor se reunían las aqueas de hermosas trenzas, mientras yo deploraba con lamentos que el águila me hubiera matado las ocas. Pero aquélla, regresando, se posó sobre un saliente del tejado y con voz humana me tranquilizó y dijo: «Anímate, hija del famoso Icario, no es un sueño, sino un beneficioso hecho real que se te cumplirá. Las ocas son los pretendientes, y yo, águila antes, soy ahora tu esposo que ha vuelto, que a todos los pretendientes daré vergonzosa muerte». Así dijo y me abandonó el dulce sueño. Mirando en derredor vi las ocas en el palacio comiendo trigo junto al pesebre, donde antes. Y contestándole dijo el ingenioso Odiseo: «Mujer, no es posible de ningún modo interpretar el sueño en otro sentido, puesto que ya el propio Odiseo ha indicado cómo se cumple. A todos los pretendientes se les mostró la ruina, y ninguno evitará la muerte y el destino». 
Y efectivamente Odiseo, que era el más astuto de los hombres, ideó una estratagema para poder matar el sólo a todos los pretendientes y recuperar reino y esposa. Y el sueño de Penélope resultó profético. 


Angelica Kauffman (1741-1807): "Penélope despertada por Euriclea", 1772. Penélope había tenido un sueño premonitorio que anunciaba la llegada de Ulises del que es despertada por Euriclea, antigua la nodriza de Ulises, la única persona que lo reconoció bajo su disfraz de mendigo. 
Angélica Kauffman fue hija de un pintor suizo que le enseñó su arte desde muy pequeña y se formó con él en Florencia y Roma, donde, con 23 años, entró en la Accademia di San Luca. Vivió en Inglaterra (de 1766 a 1780) ingresando en la Royal Academy de Londres como miembro fundador, algo insólito en la época. Luego pasó a Italia. Destacó por los retratos y los "cuadros de historia", género que en aquella época incluía temas mitológicos.

Los poemas homéricos son muy antiguos, del siglo VIII a.C. y nos ofrecen la visión mítica del origen de la noche, del sueño y del mensaje divino que se oculta en algunos de ellos. El sueño y lo que soñamos no eran actos humanos sino fenómenos inducidos por los dioses. 
Pero a partir del siglo VI a.C., con la aparición del pensamiento científico, se buscaron explicaciones racionales a estos hechos.  Platón había dicho que los sueños normales eran humanos y se originaban en el hígado mientras que los proféticos eran divinos y entraban a través del hígado. Aristóteles creía que los sueños eran humanos y reflejaban el estado del cuerpo, algo que en el siglo II fue aprovechado por Galeno para intentar diagnosticar enfermedades a través de su interpretación. Los sueños eran un fenómeno natural y se podían analizar racionalmente. Por eso en la antigua Grecia los intérpretes de sueños tenían mucho trabajo y se los consultaba para múltiples propósitos. 
De todas formas las explicaciones racionales resultaban muy frías  para el gran público por lo que las desechó y siguió aferrado a los antiguos mitos. Eso explica que en el siglo I a.C. el romano Plinio siguiera creyendo en el origen divino de los sueños. El mito está profundamente arraigado en los sentimientos del ser humano, sea de la época que sea, y se resiste a desaparecer. Pasaba en la antigua Grecia y pasa en nuestros días: la Astrología, creada en Mesopotamia por los sacerdotes sumerios hace más de 5.000 años sigue teniendo gran fuerza hoy día a pesar de no tener ninguna base racional y a pesar del "Manifiesto de los científicos contra la Astrología" publicado el año 1990 por 197 científicos norteamericanos, entre ellos 20 premios Nobel. Para nuestros antepasados y para muchos de nuestros conciudadanos el mito ha tenido y sigue teniendo más fuerza emocional que el logos… Lo positivo es que el mito ha tenido una gran influencia en el Arte, que nos ha legado imágenes de gran belleza, algunas de las cuales os he puesto aquí. 

Auguste Raynaud (1854-1937): "La Nuit" 1887. Óleo sobre tela 54 × 81 cm. Colección particular; subastado en Sotheby's de Londres por 23.586 € el 23-11-2010. En su viaje por el firmamento Nix va acompañada por la lechuza, ave nocturna.


Espero haber captado vuestra atención hasta el final y que Hipnos no se haya apoderado de vosotros antes de acabar la lectura de este artículo…